Cuando todavía muchas empresas creen que la identidad es una cuestión simple de logotipos -o, todavía peor, creen que eso es la "imagen"-, la noción de identidad corporativa se ha afirmado en tanto que la estrategia de la diferenciación por excelencia.
Existen siete puntos clave para lograr persuadir, que aquí mencionaremos en modo escueto y con ejemplos sencillos, dado que estos puntos encierran universos completos de estudio y aplicaciones diferentes.
Persuadir no es imponer o engañar (se diferencia de la "imposición", "sumisión" o "engaño").